La vida es como un viaje en autobús en el que cada uno es el conductor del suyo.A lo largo de la ruta sube y baja gente.Unos solo están al principio, otros solo en un trayecto.También los hay que se quedan hasta el final y no bajan hasta que has llegado a la última parada.Pero todos tienen algo en común:Han montado en tu autobús. Cambias de carril,tomas curvas,pasas por baches...Puede que te equivoques de camino y no sepas hacia dónde ir,pero al final encontrarás la forma de llegar a tu destino.
viernes, 22 de febrero de 2013
SEPTIEMBRE: Capítulo 3.
Observa el mar a lo lejos.
Piensa en cómo era su vida hace un año a cómo lo es ahora. No hay comparación. ¡Cómo cambian las cosas!
Era una persona completamente normal, o eso cree. Iba bien en los estudios y tenía muchos amigos. Sin embargo, ahí está, sin nadie a su lado.
Pero las cosas pasaron así y no hay forma de remediarlo. En tan solo un día su vida cambió completamente, sin ninguna explicación y todo fue a peor con el paso del tiempo.
No lo puede entender. Se pasa una mano por la cabeza y deja que el humo del cigarro salga por su boca. Finge ser feliz y llevar una vida normal, pero esa no es la realidad.
Nadie sabe lo que guarda en su interior, ni lo que ha sufrido en ese último año. Tampoco cree que sea adecuado contárselo a alguien por el simple hecho de que no lo entenderían y no sabe si guardarían el secreto. De todas formas, si se lo contase a cualquier persona no podrían hacer nada...
Ya es hora de aceptar que lo que pasó, pasó y nada volverá a ser como antes.
Un cambio; eso es lo que necesita, y cree que ha encontrado la forma de seguir adelante. Es su turno para ser feliz, eso lo tiene muy claro.
Se levanta, apaga la colilla y la tira lejos. Siente que su vida se consume como un cigarro y no puede hacer nada para remediarlo.
Los recuerdos siempre estarán en su mente y sobre todo en lo más profundo de su corazón; pero la vida es como un libro y para continuar con la suya debe pasar página y empezar un nuevo capítulo.
lunes, 18 de febrero de 2013
SEPTIEMBRE: Capítulo 2.
El vestíbulo del portal es muy bonito. Nada más entrar, hay a la derecha un espejo enorme. Carlota se para unos segundos, mira a ver qué tal está, se echa el pelo un poco para atrás y sonríe. Quiere causar una buena impresión.
Es guapa, muy guapa; pero ella no cree que eso sea así. Tiene un cuerpo muy atlético y está en forma, en cambio, a ella no le gusta.
Se coloca un rizo rebelde detrás de la oreja, suspira y vuelve a sonreír.
Sube los pocos peldaños que hay hasta el piso bajo y camina por el portal en busca del ascensor.
Antes se fija en la curiosa forma de éste:
Es un hexágono, y es muy amplio. Recorre con la mirada cada rincón del portal y observa que las escaleras pertenecen a uno de los aristas del hexágono. A la izquierda, en otro, el Bajo A, y así hasta llegar al Bajo E; el arista que sobra, a su derecha, es el ascensor.
Camina hasta el ascensor y pulsa el botón. Mientras espera a que llegue, echa de nuevo un vistazo a su nuevo portal. Es precioso.
Cuando llega el ascensor, se monta y aprieta el botón donde está grabado el número ocho. La puerta se cierra y empieza a subir.
Ya ha llegado. Piso número ocho.
La puerta se abre de nuevo y Carlota sale con todo su equipaje.
Sin duda alguna, es el piso más bonito del edificio, ya que en la parte de arriba, en el techo, hay una gran cúpula de cristal a través de la cual se ve el cielo azul sin ninguna nube que deja pasar los rayos del sol iluminando toda la estancia.
Con paso decidido camina hasta la puerta del Ático D y llama al timbre.
Taconea un poco con el pie mientras espera a que abran.
A través de la puerta puede oír música, un tema de Fun llamado "We are young". La canción va bajando y se oyen unos pasos acercándose hacia la puerta, que se abre de inmediato.
Delante de Carlota aparece una chica bastante más alta que ella, muy guapa, con el pelo oscuro, largo y ondulado con mechas de color castaño claro en las puntas.
En su rostro se aprecia una gran sonrisa de dientes blanquísimos y relucientes; sin duda es lo que más llama la atención de Carlota.
Se observan entre sí durante unos breves instantes. La mirada de la chica inspira confianza y hace que Carlota se sienta más cómoda.
-¡Hola Carlota! Soy Julia, encantada de conocerte.
-¡Hola, encantada!
Se dan dos besos y con un gesto Julia invita a pasar a la otra chica, que coge sus maletas y entra.
El recibidor es muy amplio.
A la derecha, nada más bajar un par de escalones hay un sillón grande, una mesa y una tele, y detrás se puede observar que hay una gran terraza.
Por otro lado, a la izquierda está la cocina, no muy grande.
Después, solo puede ver cinco puertas cerradas; Carlota puede deducir fácilmente que una da al baño y las otras cuatro a las habitaciones de todas ellas.
La música proveniente del portátil que está encima de la mesita del salón se para y empieza un nuevo tema, "I like it like that", de Hot Chelle Rae.
A continuación se abre una de las puertas y aparece una chica rubia con el pelo un poco por debajo de los hombros, también muy guapa.
Llega hasta Carlota, la da dos besos y se presenta:
-Soy Almudena. Bienvenida.
-Gracias, encantada.
Las dos sonríen.
Un poco extrañada, Almudena mira hacia los dos lados y le pregunta a Julia:
.¿Dónde está Olivia?
Ésta se encoge de hombros y no le da mucha importancia al asunto; ya se reunirá con ellas más tarde.
Las tres chicas se sientan en el sofá y charlan animadamente sobre lo bonita que es su nueva casa, y lo ilusionadas que están por empezar la universidad allí, en Valencia.
Todavía quedan quince días para empezar el curso, y sin duda, todo ese tiempo lo utilizarán para ir a la playa, relajarse y sobre todo, ir conociéndose las unas a las otras poco a poco.
sábado, 16 de febrero de 2013
SEPTIEMBRE: Capítulo 1.
El verano llegaba a su fin. Todavía hacía bastante calor en aquella ciudad costera en la que iba a pasar parte de su vida, o así lo tenía ella planeado.
Tras varios meses Carlota había estado intentando convencer a sus padres de que estudiar allí sería una buena idea, y aunque al principio ellos no estuvieron muy de acuerdo, al final accedieron pensando que sería una gran oportunidad académica para su hija.
Uno de sus sueños siempre había sido trasladarse a estudiar a otra ciudad y empezar de cero una nueva vida; por fin lo había logrado.
Sabía que todo aquello supondría grandes cambios: Echaría muchísimo de menos a su familia y todo lo que allí había dejado, pero sabía en todo momento las consecuencias que aquel cambio traía y las aceptaba.
A través de la ventana del taxi, atravesando altos edificios, Carlota piensa en todo lo que deja atrás en Valladolid, su antigua ciudad, y se divierte pensando en todas las aventuras y momentos que va a vivir en la que ya es su nueva ciudad, Valencia.
Es una ciudad bonita y grande; además tiene playa y en invierno no hace mucho frío, por lo que de vez en cuando podría salir a dar un paseo.
Cada vez le ilusiona más el hecho de vivir y estudiar allí.
El taxi se va adentrando en el centro de la ciudad, pasando por escaparates y nuevos edificios innovadores y modernos. El rostro de Carlota luce una gran sonrisa que realza sus grandes y bonitos ojos a través de unas gafas de pasta negra.
Está emocionada, pero a la vez nerviosa. Desea conocer a sus compañeras de piso; quiere caerlas bien desde el principio y ser su amiga, pero no sabe cómo hacerlo.
Carlota siempre ha sido muy tímida y cerrada, y hacer amigos no es precisamente lo suyo.
En Valladolid tan solo tenía un par de amigas, y aunque no eran inseparables, a veces quedaban y lo pasaban bien.
Ángela. La va a echar muchísimo de menos. Han sido amigas desde pequeñas y separarse ha sido duro. Mantendrán el contacto, pero quién sabe qué pasará con su amistad...
El taxista frena en seco e interrumpe los pensamientos de Carlota, que lo mira y sonríe
-Ya hemos llegado - Comenta.
-¿Cuánto es? - Pregunta Carlota sacando la cartera de su mochila de colores que ha llevado a modo "equipaje de mano".
-Treinta y tres con setenta y cinco euros.
El trayecto desde la estación de autobuses hasta allí no ha sido corto, pero Carlota piensa que es demasiado caro.¡Cómo están las cosas!
-Tome, aquí tiene - Se los da mientras coge sus maletas - Gracias, y que pase un buen día - Sonríe educadamente y cierra la puerta del coche.
Bueno, ya ha llegado el momento. Con todo su equipaje frente al portal de la que va a ser su nueva casa, piensa cómo serán esas tres chicas con las que va a compartir piso.
Las cuatro habían hablado ya antes por redes sociales y habían intercambiado números para mantenerse en contacto por si había algún cambio de cualquier tipo.
Por lo que tiene entendido, dos de ellas tienen su misma edad y la tercera tiene un año más, pero tampoco tiene mucha más información sobre ellas.
Le empiezan a sudar las manos y cada vez se está poniendo más nerviosa.¿Qué pensarán de ella?,¿Dará una buena impresión?,¿Les caerá bien?
Carlota sabe que las chicas llevan un par de semanas viviendo en el piso, por lo que ya se conocerán entre ellas, o por lo menos sabrán un poco más que Carlota de cada una de ellas.
¿Y si no encaja?,¿Y si las demás ya se han hecho amigas y la excluyen?
Se está asfixiando; los nervios la ahogan y casi no puede ni respirar. Además, se está poniendo como un tomate.
¿Y esos nervios?
Carlota y sus inseguridades, ella es así.
Tiene miedo de que su primer año como universitaria no sea como pensaba. De que su nueva vida sea como en Valladolid.
No. No quiere. Quiere encajar de una vez por todas y ser ella misma.
Pero... ¿Y si mejor se echa atrás?,¿No será mejor alquilar un piso para ella sola?
No, sus padres no se lo permitirían. Sabe que hacen todo lo que pueden para mantenerla allí estudiando cubriendo todas sus necesidades.
De hecho, la idea de compartir piso fue de sus padres, que además de ser más económico pensaban que a su hija le vendría bien si empezaba conociendo y haciéndose amiga de gente allí.
Ésta no opuso resistencia ya que el simple hecho de estudiar en Valencia la hacía feliz, y si conocía a gente, sería mejor.
Ahora, Carlota duda.
No le puede hacer eso a sus padres, pero...
Siempre hay un "pero" en todo, un maldito "pero".
"Venga, déjate de tonterías, que no eres una niña. Pulsa ese botón y todo este sufrimiento acabará" - Piensa.
Cuando Carlota se dispone a pulsar el botón del telefonillo eléctrico, miles de pensamientos recorren su mente, y justo antes de que pueda hacerlo... Se abre la puerta del portal.
Aparece delante suyo un atractivo chico rubio de ojos azules con una sonrisa increíble en medio de la cara.
Lleva una camiseta de tirantes, unas bermudas de color "camel" y una gorra roja puesta hacia atrás.
"Increíble"- Piensa Carlota. - "Espero que todos los chicos aquí sean así de guapos."
Carlota se pone más roja aún ante la mirada de aquel chico, que aparenta ser un poco mayor que ella. Pero él desvía la mirada y pasa a un lado empujándola un poco con el hombro haciendo que pierda el equilibrio y casi caiga encima de las maletas.
¡Menudo borde! Y encima, para colmo, la puerta se ha cerrado.
"Serás idiota, eso te pasa por haberte quedado mirando a ese chico tan descaradamente." - Piensa Carlota - "Aunque por lo menos él podría haberme pedido disculpas por el empujón y haberme abierto la puerta para que pudiese entrar."
Pero ahora no es momento de enfados, así que esboza una sonrisa y sin pensárselo más pulsa el botón en el que pone "Ático D" y espera a que contesten.
La espera se hace eterna para Carlota, que se impacienta, pero por fin contestan:
-¡Hola! Eres Carlota,¿verdad? - Suena una voz femenina muy bonita al otro lado del telefonillo.
-Sí, soy yo.
-Pasa, ¡Te estábamos esperando!
Carlota coge sus maletas y entra en el portal, ya más tranquila al haber escuchado esa voz que aspiraba confianza.
viernes, 15 de febrero de 2013
Reseña.
Cuatro desconocidas, cuatro historias.
Cuatro adolescentes con distinto pasado vivirán aventuras sorprendentes experimentando nuevas sensaciones y sentimientos para todas ellas, compartiendo una amistad inigualable; pero al final el tiempo siempre pone las cosas en su sitio, y sobre todo a las personas... ¿Compartirán también un mismo futuro?
Carlota, tímida e insegura se dará cuenta de la importancia de la confianza en uno mismo. Acostumbrada a estar sola, pasará malos momentos llenos de sufrimiento que no va a conseguir superar sola y tendrá que apoyarse en los que más confía, pero también pasará momentos geniales que jamás podrá olvidar.
Julia, extrovertida, alegre y simpática. Tiene mucho miedo, y es a consecuencia de hechos del pasado con los que cada noche tiene pesadillas y casi no la dejan vivir. ¿Le desvelará su mayor secreto a alguien?
Almudena, sin duda, una amiga de las de verdad. Siempre con una sonrisa en la cara, intenta que los de su alrededor estén bien. Quizá pronto se dé cuenta que ya es hora de empezar a confiar en los demás como ellos lo hacen en ella, aunque quizá se equivoque con la persona...
Olivia, siempre refugiada en la música y los libros. Valora más una buena amistad que una relación, ya que nunca ha tenido muchas oportunidades para el amor. Nada ni nadie se interpondrá entre su sueño y ella, y eso es algo de lo que está completamente segura.
Pero sobre todo, estas cuatro chicas aprenderán que lo único que necesitan para ser felices es el amor.
Presentación
Hola a tod@s, sé que es demasiado pronto para decirlo porque acabo de empezar, pero muchisimas gracias por leer mi blog.
Siempre había querido escribir un libro, y he decidido que ya es el momento de dar el siguiente paso y hacer este blog. Lo más seguro es que no tenga mucho éxito, pero aún así es un sueño que tengo desde hace tiempo y me gustaría cumplirlo.
El libro se va a llamar "Nunca olvides que te quiero".
Espero que os guste,
un beso.
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