viernes, 5 de abril de 2013

SEPTIEMBRE: Capítulo 9.



Se ríe.
Ese chico es muy gracioso.
Actúa con tanta naturalidad que parece mentira que se acaben de conocer.
Ni siquiera sabe su nombre. Solo sabe que cuando ha ido a la barra de la discoteca a pedir algo, casualmente él estaba allí sentado y han empezado a charlar como si nada.

No puede ver mucho en la discoteca, porque está oscura y lo único que puede iluminar su semblante son unas luces de colores que parpadean sin parar, pero parece guapo.
Tiene el pelo castaño y peinado hacia arriba por la parte de delante. Se aprecia una amplia sonrisa en su rostro, y se pueden ver todos sus dientes perfectamente alineados.
Por la expresión de su cara, él también se está divirtiendo.
No hablan de nada en concreto, tan solo se limitan a dejarse llevar por sus impulsos y bromear.

Después de unas cuantas copas más, Julia mira su reloj y se da cuenta de la hora que es, aunque no está muy segura porque todo a su alrededor se mueve.
Ha bebido más de la cuenta.

Es sorprendente ver cómo el tiempo pasa de una manera u otra dependiendo de la persona con la que estés y lo que estés haciendo.
Cuando lo estás pasando bien no te das cuenta de la noción del tiempo, y cuando tienes que irte deseas quedarte y disfrutar otra vez lo que has vivido.
Eso mismo le pasa ahora a Julia. Y aunque lo ha pasado genial, no conoce de nada a ese chico.
Además debería ir a buscar a los demás e irse a casa.


Apurando las últimas gotas de alcohol de su copa, Julia se levanta del taburete en el que está sentada frente a la barra y se alisa el vestido,
-¿Te vas ya? - Pregunta el chico.
-Sí, se ha hecho tarde. - Responde mirando una vez más el reloj.
En el fondo le gustaría decir que se muere por quedarse un rato más con él, pero sabe que ya es hora de irse y lleva un par de copas de más. No quiere pasarse con el alcohol.
Además está un poco cansada.
Lleva más de seis horas subida a un par de tacones bastante altos y le empiezan a doler los pies.

Julia coge su bolso, se despide del chico, que se ha quedado sentado y cuando está a punto de marcharse, él la coge por la muñeca y dice:
-¡Espera! - Sorprendida se da la vuelta y le observa con atención. - ¿Volveremos a vernos?
-Supongo que sí. - Dice encogiéndose de hombros.
Se levanta de la silla y se acerca un poco más a ella.
Buscando algo, se mete la mano en el bolsillo trasero del pantalón y cuando da con ello, lo saca y se lo tiende en las manos.
Es una pequeña tarjeta que contiene la información del chico: nombre, email y número de teléfono.
Julia la ojea unos segundos y seguidamente se la guarda en el bolso.
-Si necesitas algo, no dudes en llamarme.
-De acuerdo. Gracias. - Esboza una pequeña sonrisa tímida, cosa que no suele hacer. - Adiós.
Ahora sí se da la vuelta y camina rápidamente hacia la salida.
Por encima de la música, puede oír al chico gritar:
-¡Eh!¡Espera!¡No me has dicho tu nombre!
Julia se ríe para sus adentros y sigue caminando sin darse la vuelta.


Una fría ráfaga de aire recorre todo su cuerpo al salir de la discoteca produciendo que todo el vello de su cuerpo se erice.
No ha llevado nada de abrigo puesto que no pensaba quedarse hasta tan tarde.
Va en manga corta y lo único que cubren sus delgadas piernas son unas finas medias transparentes.

Empieza a caminar sin saber muy bien hacia dónde ir. Solo sabe que tiene que llegar a su casa.
Esa es la parte fácil. Ahora tiene que decidir qué dirección tomar...
Lo mejor será intentar llegar al paseo marítimo para poder orientarse.
Se quita los tacones que le están produciendo una ampolla en la planta del pie y los lleva de la mano.
Camina distraída pensando en la tarde que ha pasado. En saber cómo han llegado a la discoteca. No recuerda muy bien el camino.

Ha sido un día muy divertido. Empezando por la mañana, cuando Olivia y ella han limpiado el baño, o por lo menos lo han intentado...
Seguido por la tarde con su vecino Nicolás.
Aparentemente es un chico engreído, además de ser carismático, pero Julia piensa que en el fondo seguramente sea un buen chico con un buen corazón y uso de la razón.
Es muy simpático y divertido, y a decir verdad, entre Nicolás y el chico de la discoteca se ha pasado toda la tarde riendo.
El chico de la discoteca... Eso le hace pensar en la tarjeta que le ha dado, y solo ha tenido tiempo de echarla un vistazo.
Rápidamente la saca de su bolso y lee con atención:

Nombre: Luis Gómez.

Así que se llamaba Luis...
Ya tiene la información necesaria; no necesita saber nada más.
Rompe la tarjeta y la tira en la papelera más cercana.
No va a llamarle, eso lo tiene muy claro.
Si tienen que hablar de algo, ya lo harán la próxima vez que se vean.
Tan solo han pasado un rato agradable juntos, nada más. Ni siquiera son amigos. Conocidos; eso está mejor.

Julia sigue caminando por calles desconocidas por las que no pasa nadie a esas horas de la madrugada.
Tuerce en una esquina y ve que al fondo de esta estrecha calle se encuentra el paseo marítimo iluminado, con el mar detrás de éste, a lo lejos.
¡Por fin! ¡Creía que se iba a quedar vagando toda la noche por Valencia!
Acelera el paso hasta llegar al paseo marítimo. Se siente más segura a la luz de tantas farolas.
Camina delante de la heladería en la que estuvieron esa tarde. Ahora casi a la perfección el camino que hicieron hasta llegar a la discoteca. Tan solo se tardan cinco minutos desde allí.
Menudo desastre. Y pensar que ella ha estado más de veinte minutos dando vueltas por ahí perdida...
Aún no conoce Valencia; tan solo se orienta por la zona por la que vive y todo lo que abarca el paseo marítimo.

Camina en dirección a su casa. Pensando.
En tan solo una tarde ha conocido a dos personas, que a decir verdad, es una buena cifra dado que en el tiempo que lleva allí, solo ha conocido a tres, y casualmente coincide con el número de sus compañeras de piso...

Sin duda, ha sido un día diferente, que a Julia no le importaría volver a repetir.
Está contenta. Por lo que puede llegar a ser su vida estando allí. Conociendo nuevas personas, nuevos sitios, nuevas sensaciones, nuevos sentimientos.
Y ahora no es solo más que el principio de aquella aventura.
El comienzo de nuevas amistades, que poco a poco, como ha podido comprobar, irá estableciendo allí.
El inicio de lo que pueda llegar a ser en el futuro.

Su vida va a cambiar, o más bien, ya ha cambiado, aunque ella todavía no se dé cuenta.
Pero pronto, cuando ella menos se lo espere, lo hará...

4 comentarios:

  1. Bequi:) me esta gustando muchisimo el libro,es genial
    SIGUE ASI!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchímas gracias! Tanto por leer el libro como por comentar, me alegra muchísimo.
      Intentaré ir mejorando para hacerlo un poco mejor en cada capítulo.
      Un beso!

      Eliminar
  2. Bequi! No se porque empezaste a escribir pero el caso esque fue una suerte para el mundo de la lectura! Estoy picadisimo von tu libro y no puedo esperar en unos años verte en una librería como autora del mes. Sigue así!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que siempre me ha gustado escribir, pero hasta ahora no me había atrevido a hacerlo en serio e intentar escribir un libro publicándolo en internet.
      Me alegra muchísimo que pienses así; muchísimas gracias, de verdad.
      Sé que siempre digo lo mismo, pero me encanta que los lectores me escribáis dándome mensajes de apoyo y opinando sobre la novela, me ayudáis mucho más de lo que os imagináis.
      Sería todo un placer y un auténtico orgullo que en unos años uno de mis libros estuviera en librerías de todo el país, e incluso a nivel mundial, pero para eso todavía tengo que trabajar mucho y mejorar día a día.
      Un beso.

      Eliminar

Hola a tod@s!!
Gracias por leer mi blog.
En este espacio puedes poner lo que quieras, puedes comentar qué te parece el libro y decirme en qué puedo mejorar; también puedes preguntarme lo que quieras,¡No te cortes!
Me haría muy feliz que me hagas saber qué te parece el libro y si te está gustando.

Si necesitas saber algo más o queréis preguntarme algo esta es mi dirección de twitter: @no_quetequiero y mi personal es @bequi_nietog

Espero que te guste,
Besos.